viernes, 9 de enero de 2009

7:35

Alentados por el estreno y la más pura de las novelerías, es inevitable que no dejemos de pensar en temas atractivos para rellenar este humilde espacio. Sin embargo, debido a la situación de los exámenes de Enero (queda demasiado) aún no tenemos tiempos de colgar textos propios (no me he equivocado, no hay suficiente nivel de procrastinación para dedicarse a la escritura en vez de al arte del conocimiento jurídico, en mi caso claro).

Que menos entonces que mostrar nuestra pequeña parte ociosa, y consideramos que cultural, a nuestros lectores (me temo que no muchos). La temática elegida en esta ocasión: cine. Objeto: un corto, concretamente 7:35 de Nacho Vigalondo, el director donostiarra sorprendió en 2003, consiguiendo inclusive una nominación a un Oscar (sin que ésto signifique, claro está, que éste sea el porqué de su calidad, no hay más que recordar Shakespeare in Love, ¡buaj!) mostrando un anti-musical, una sátira simple, con final impactante aunque sin mucho trasfondo, pero que tiene en su mayor virtud la innovación, que para eso decía nuestro HAMIJO Woody Allen que una película (sustituyan en este caso por corto) de éxito es aquella que consigue llevar a cabo una idea original.

Si después de verlo no tararean la canción durante algún tiempo es que, indudablemente, sus cerebros están dañados.




PD: Aprovechar esta entrada también para felicitar a Pedro por la magnífica idea de colocar el Pacman en la esquina inferior izquierda de la página, ¡qué gran iniciativa empresarial!, ¡y qué vicio!.

1 comentario:

  1. Me daba pena lo que dijiste ayer! Asi que voy a comentar. Lo vi hace tiempo cuando estuvo nominado a los oscar, es muy bueno.
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